Un spa zen con una espectacular oferta de especialidades tailandesas en una de las zonas más exclusivas de Madrid requería una materialidad cuyo cuidado y delicadeza fueran tangibles a través de un catálogo/carta donde los clientes podrían personalizar sus tratamientos e itinerarios en el spa mediante un sistema de librillos encajados en una carpeta de papel japonés. Las altas calidades de todos los materiales lo acercaban a una realidad artesanal y lujosa.